Volver a empezar
¡Como
dispensar la oriunda y desarraigada
lejanía social!
Lejanía dispuesta y propuesta,
por congéneres.
Si de esta guisa se les puede tildar.
Lejanía dispuesta y propuesta,
por congéneres.
Si de esta guisa se les puede tildar.
¿Como debemos comiadar las razones,
taciturnas y diabéticas, que a cada instante instan, la desilusión, el desanimo
y entre uno y otro, el desatino?
Todavía me queda suficiente
dignidad para no tener que mentir en esto.
No siento nada, nunca lo he
hecho y nunca lo haré. Ni si quiera te odio. Solo polvo y cenizas. Eres y serás.
Volver a empezar nunca
implica iniciar experiencias, ni actuaciones individualmente novedosas, si no, más
bien, retomar situaciones pasadas. Suspensas.
Una vez leí: “está comprobado que las muestras de
afecto fomentan el desarrollo y crecimiento positivo de la persna”, y
que: “Todos necesitamos contacto
físico para sentirnos bien” dando como ejemplo “El Abrazo” y
seguido por una pregunta capciosa albergadora del engaño ante las carencias
humanas con palabras tal que estas: “¿Quien
no necesita mimos hoy en día en esta sociedad, cada vez más fría, competitiva,
que constantemente nos invita al individualismo, al reto de las metas
personales...”

0 comentarios:
Publicar un comentario