Porque no detenernos
un momento, mirar a tras y recordar todos aquellos instantes que queríamos tener
cerca y ahora casi ni podemos imaginar.
Porque no sacar las
manos de los bolsillos y comentar todos aquellos días, que de primavera vestíamos
y en dorados convertimos.
O tal vez, volver a
encontrar ese don que nos caracterizaba.
Desnudemos el alma y volvamos a buscar toda aquella Amistad que tan olvidada
dejamos. Volvamos a aquellos caminos que un día abandonamos sin saber porque.
Volvamos a mecer la
cuna, siendo nosotros nuestros propios canguros. Olvidemos todo aquello que creímos
aprender y labremos otra vez nuestros campos, y consigamos que renazca el
vergel que un día vimos consumirse. No vendamos las tierras pues en ellas hallaremos
nuestra propia vida.
Luego volvamos a
los lugares que nos vieron nacer e intentemos hacerles ver, mostremos les. Muchos
serán los que cierren los ojos y se nieguen a mirar, tarde o temprano tendrán
que ver. No debemos volver a entrar a sus oscuros juegos, no debemos dejarnos
comprar. Ellos intentaran atajarnos y convencernos, pero no debemos abrir las
manos a los que detrás buscan, pero debemos mirar a los que vienen delante.
