Los
cielos se engalanan de añil y oro,
adviniendo la morada estola.
adviniendo la morada estola.
Suave
silban entre montes,
tañendo chopos,
supliendo heridas.
tañendo chopos,
supliendo heridas.
Entre
tierras baldías se,
aloja indemne la lujuria,
pierde fe.
aloja indemne la lujuria,
pierde fe.
Sin
distancia.

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