Por desiertos perennes
y largos desfiladeros.
Mi alma errante,
discurre.
Fluye por
un río de lágrimas.
Una noche
encerrado en mí,
conmigo hablaba.
conmigo hablaba.
Parco, como
la noche.
Frío, como
la nieve.
Hostil fui
al querer.
Y el tiempo
se detuvo.
Inmóvil.
Inquieto.
Observaba.
Atónito.
Paralizado.
La razón de
ser empieza
cuando los sueños, martilleantes,
se clavan en mi alma
y la hacen llorar.
cuando los sueños, martilleantes,
se clavan en mi alma
y la hacen llorar.
Como látigos
en mi piel
purgan mi lascivia.
purgan mi lascivia.
Esa semilla
es la flor
que me da la vida y me mata.
que me da la vida y me mata.
Esas palabras,
que hacían
de mi gracioso muñeco.
De un
tiempo pasado tostado al sol.

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